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Crónica desde Gaza – 30 noviembre 2013

‘Decidme cómo es un árbol ‘ es el titulo de un libro escrito por Marcos Ana ( Fernando Macarro), que pasó 23 años en cárceles franquistas durante la dictadura española, es el preso político con la condena mas longeva durante el régimen franquista. Actualmente tiene 93 años y aun sigue luchando por un mundo más humano

En Gaza, miles de vidas, de realidades caminan paralelas, se entrecruzan y no en pocas ocasiones pareces vivir un ‘deja vu’. Al bloqueo de la Franja que afecta a toda la población, se une también la problemática de los prisioneros y las prisiones palestinas, prácticamente se puede decir que durante esta ocupación que perdura mas de 65 años, todo el mundo aquí conoce a alguien que ha estado, está o tiene un miembro de su familia en la cárcel.

Tanto el sistema penitenciario como la legislación israelí, atentan contra los derechos fundamentales y humanos reconocidos internacionalmente por la carta de los derechos humanos y la convención de ginebra. Quizás los casos mas flagrantes de esta conducta los podemos ver con la figura de la ‘detención administrativa’ o la legislación para menores y mujeres.

En el caso de la detención administrativa, Israel se reserva el derecho de detener a cualquier ciudadano, en todo el territorio, sin presentar cargos ni pruebas y mantenerlo incomunicado y sin derecho a asistencia legal,  por un periodo de seis meses renovable, tantas veces como consideren. Este marco legal incumple el derecho internacional y la convención de Ginebra.

En relación a los menores,  hasta 2009, los menores de 12 años en adelante, eran juzgados en los mismo tribunales y en las mismas condiciones que los adultos. A partir de este año, se eleva la edad a partir de 16 años, hay que recordar que el marco internacional marca 18 años como edad adulta en cuanto a ser juzgado como adulto, no es hasta el 1 de septiembre de 2012 que no se reconoce esto por parte de la fuerzas de ocupación israelíes. A todo esto hay que sumar que además no ha tenido esta medida un carácter retroactivo, la legislación israelí, considera la edad, para aplicar la sentencia, no el momento que se cometió la falta o el delito sino cuando sale la sentencia, de modo que niños ven en todo este proceso su sentencia como adulto con lo que esto conlleva. Por supuesto, la presencia de sus padres o de un tutor en los interrogatorios es prácticamente inexistente, al mismo tiempo que la presencia de abogado.

La situación, de la mujer, en las cárceles israelíes, no es mejor. SER MUJER, palestina y encarcelada es una realidad muy dura porque al sufrimiento que aplica Israelí, con abusos de todo tipo incluyendo el sexual y ningún tipo de tratamiento diferenciado como presos sin tener en cuenta su situación familiar ,si tiene niños pequeños o está embarazada, hay que sumar el panorama que se encuentra al salir. Cuando sale un hombre de la cárcel es un héroe, una mujer no se visibiliza más bien todo lo contrario, genera rechazo y en ocasiones es una gran dificultad por ejemplo para tener pareja.

Actualmente hay un total de 5046 presos políticos palestinos, de los cuales 135 mantiene una detención administrativa, 15 son mujeres y 179 niños de los que 27 son menores de 16 años. Desde 2000 se contabilizan mas de 8000 detenciones a menores y mas de 10000 mujeres han estado en centros de detención o cárceles israelíes en los últimos 45 años.

A todo esto hay que añadir la situación de las cárceles israelíes que en su inmensa mayoría se encuentran fuera de los territorios ocupados dificultando casi sobremanera las visitas de sus familiares, cuestión que vuelve a chocar con la convención de Ginebra que establece en las prisiones deben permanecer dentro del territorio ocupado; la práctica de torturas y vejaciones es a diario en la cárceles, obligando por ejemplo en los registro de las celdas a desnudarse y a usar objetos intrusivos en los registros corporales; las negligencias medicas tanto en los centros de detención como en las cárceles es manifiesta, los médicos de las cárceles se expresan solo en hebrero, produciéndose así una incapacidad de comunicación entre el paciente y el medico. Los tratamientos crónicos o graves no se tratan, ofreciendo analgésicos para paliar enfermedades como el cáncer. La falta de higiene y el hacinamiento son normales en todos lo centros al igual que la ausencia de recibir formación para los menores que están recluidos.

Os mando un enlace que es de lo mejor para analizar la situación de los prisioneras/os palestinas/os,donde vienen pormenorizados todos los datos y en diferentes secciones, os recomiendo que lo miréis detenidamente.

http://www.addameer.org

En resumidas cuentas la maquinaria represiva del régimen de Israel, una absoluta aberración a los derechos humanos y al derecho Internacional y supone una herramienta más de las tropas de ocupación , para el genocidio y la exterminación del pueblo palestino.

Todos los lunes en Gaza, a las puerta de la sede de la Cruz Roja Internacional se reúnen familiares de los presos, en esta ocasión recogí un testimonio grafico, que como tantos y tantos lleva una historia detrás.

Es el caso de Ibrahim Harby Alfirany  con 34 años y natural de Gaza ,casado y con cuatro hijos, la menor de cuatro años se llama Nur. Hace 5 meses pidió permiso para atravesar el paso de Erez con la finalidad de recibir tratamiento en un hospital de Cisjordania, a Ibrahim le habían diagnosticado un cáncer. Las fuerzas de ocupación israelíes, lo detuvieron y lo trasladaron a la prisión de Sahbah en Bersheba. Aun no tiene fecha para su juicio y lo acusan de pertenecer a Yihad islámica. Desde que esta encarcelado, su mujer solo ha  tenido permiso para poder visitarlo una vez, hace un mes, estos permisos además se tiene que tramitar a través de la Cruz Roja y con un mínimo de 70 días entre cada visita, y solo pueden ir familiares muy cercanos,no existe posibilidad de comunicarse por teléfono ni de manera postal. Por experiencia en casos similares su mujer piensa que su marido puede estar en la cárcel entre 5 a 7 años. Para Ibrahim todo se complica porque sufre un cáncer , que en las prisiones israelíes no reciben tratamiento. Su mujer, nos confesaba que Nur aun le habla a su padre a través de la foto que sujeta.

Sólo en esta semana pasada, del 19 al 25 de noviembre, en Cisjordania y territorios ocupados han sido encarceladas 79 personas, según datos del informe semanal de la agencia de la OCHA ( organismo dentro de la ONU ). Todo esto convierte a Israel en una gigantesca maquinaria de represión con gran capacidad de producir sufrimiento y muerte, para los mas jóvenes como Nur, las tropas de ocupación también se convierten en unos sareky albasma (ladrones de sonrisas)

Un saludo desde Gaza,
LIBERTAD A LOS PRESOS POLÍTICOS PALESTINOS
ROMPAMOS EL BLOQUEO
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