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ANA CLARO FUENTES.TU VIDA,TU LUCHA ,TU PARTIDO

 

foto ana claro

PARA ANA CLARO

Qué difícil es hablar desde el dolor inmenso y profundo que nos deja la pérdida de nuestra Ana Claro. Qué difícil resumir en unos renglones lo que ha significado esta mujer no sólo para el PCE, no solo para el feminismo. En general, para toda la sociedad, pues la lucha por los derechos de una persona es, en definitiva, la lucha por los derechos de todas.

Esta mujer de ojos pequeños, siempre risueños, de carácter dulce pero fuerte a la vez, era un ejemplo de coherencia, de dignidad y de valentía. A su avanzada edad nunca dijo no a una manifestación, a una acción de reivindicación, a sumar su voz y su presencia allí donde hacía falta hacer unión para tener fuerza. Su generosidad no tenía límites y anteponía a sus necesidades, a su salud incluso, las luchas en las que creía.

Levantó la voz por las mujeres desde su juventud, y era elocuente describiéndonos el ambiente cateto y machista que encontró cuando regresó desde Francia apenas acabada la dictadura. Supo afrontar, como solo lo saben hacer las valientes feministas convencidas de su valía, el terrible retroceso que para ella supuso volver a una sociedad retrógrada, patriarcal, que la asfixiaba y la negaba como persona en plenitud de derechos. Se revolvió con descaro reivindicando su libertad, su capacidad y su independencia, incluso en su matrimonio, porque ella supo que el amor había que desligarlo del patriarcado. Frente a las enseñanzas de colegio de monjas era posible otra forma de vivir el amor y el matrimonio. Eligió a su compañero con detenimiento, con seguridad, con libertad, y por eso se unió a Rafael, que siempre mostró su admiración por ella y que la acompañó hasta el final en todas sus batallas, porque las hizo suyas.

Y reivindicó el socialismo. El socialismo como el único camino del feminismo, y al revés. Era explícita, clara como el agua, y pedagógica. Cuando hablaba se hacía el respetuoso silencio que precede a las grandes oradoras, a los grandes oradores. Porque sabíamos que aprenderíamos, que escucharíamos algo digno de repetir. En su boca era todo tan sencillo… porque transmitía el convencimiento de que todo debe cambiar para que sea diferente, que no valen los maquillajes, que es necesario más que un lavado de cara, que hay que hacer la cirugía para eliminar los tumores, que hay que ser valiente para avanzar, superar el miedo para luchar y apoyarse fuerte en el colectivo para seguir caminando unidos. Por encima de cada individualidad, estaba siempre el colectivo: la plataforma, su asociación, su partido.

Por todo ello era la más capacitada siempre para superar las rencillas, las grietas, las disputas y las divisiones políticas. La mejor valedora de la unidad de la izquierda porque nunca cedió a las tentaciones de la desunión, del vaivén político. Era el ejemplo de cómo discrepar sin romper, porque creía en los valores que cimentaban su ideología.

Se nos ha ido una militante, una feminista, una luchadora. En definitiva, se nos ha ido un ejemplo. Ojalá sus enseñanzas nos permitan transmitir ese ejemplo para las generaciones venideras.

Alba Mª Doblas Miranda. Secretaria Provincial PCE-Córdoba