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¡Por una gran movilización andaluza el 26 de febrero!

Sevilla acogerá el próximo 26 de febrero una gran manifestación en defensa de las pensiones y contra la reforma laboral, convocada por el Partido Comunista e Izquierda Unida.

La actual fase del conflicto social exige que una organización política como IU, que aspira a convertirse en Movimiento Político y Social, trate de articular la movilización en la calle “como el único modo efectivo de responder a las agresiones contínuas del capital y sus capataces, el único modo a la espera de que la ciudadanía exprese su voluntad en las urnas”.

IULV-CA y el PCE ha convocado una gran movilización el día 26 en vísperas del día de Andalucía para defender el sistema público de pensiones frente a los argumentos “falaces” de insostenibilidad, que lo únicio que pretende es entregar recursos a la banca.

Por la nacionalización de la banca, contra el copago sanitario, en defensa de los salarios, contra la carestía de la vida y en defensa de la autonomía, el PCE de Andalucía ha convocado también a la marcha que tendrá lugar a partir de las 12h del día 26.

El acuerdo de la Reforma de las Pensiones y en apoyo de la manifestación convocada por el PCA e IU para el día 26 de Febrero

El acuerdo de reforma de las pensiones, así lo reconoce la propia prensa oficial, supone un endurecimiento de las condiciones para acceder a un derecho social como es una pensión, elevando progresivamente a 67 años la edad legal para jubilarse, además de otras conocidas restricciones, lo que supondrá una reducción del gasto en el sistema público de pensiones que puede rondar el 10 y el 20%.

Esta reforma de las pensiones, a quien únicamente beneficia es a la banca y sus planes de pensiones privados, que aparecerán de nuevo en escena ante la incertidumbre creada entorno al sistema público de pensiones y las dificultades y recortes que la nueva ley contiene. Esta es una de las razones fundamentales por la que la patronal se ha sumado al acuerdo, y no nos cabe duda de que, de la mano de ésta, también el PP apoyará el texto definitivo.

Pero la cuestión principal es que la reforma de pensiones que se ha preparado no tiene nada que ver con la sostenibilidad del sistema sino con las exigencias de Bruselas y de los mercados financieros. A los prestamistas internacionales lo único que les preocupa es que el gobierno español asegure que puede devolverles el dinero prestado y que está en disposición de ahorrar para garantizar las nuevas emisiones de deuda que compran estos especuladores en el mercado de bonos a un alto interés. De hecho, todos los protagonistas que han intervenido en la negociación, gobierno, patronal y también los sindicatos repiten como uno de sus argumentos que esta reforma “servirá para tranquilizar a los mercados”.

Esto es lo que está detrás del cambio de política económica de Zapatero y su gobierno y de toda la batería de recortes a los funcionarios, los derechos laborales, los servicios sociales, las inversiones públicas, los desempleados y ahora la jubilación. Un puñado de capitalistas internacionales decide sobre nuestros salarios, nuestros derechos laborales y nuestras pensiones, donde Zapatero y su gobierno no hacen otra cosa que seguir sus dictados. Es decir, no sólo estamos ante una muestra más de esa estafa que es la democracia burguesa en el sistema capitalista, sino que además todo lo que el estado pretende “ahorrar” a costa de los trabajadores, los desempleados y los pensionistas se destina para los bolsillos de estos grupos multimillonarios.

Los sindicalistas que militamos en el PCE, en IU y en el sector crítico de CC.OO. no podemos soslayar ni obviar en nuestra valoración del pacto de pensiones la responsabilidad de las máximas direcciones sindicales de CC.OO. y UGT que han avalado el acuerdo. No hay ninguna democracia interna que nos obligue a asumir ni a defender unos acuerdos contrarios a los intereses de los trabajadores que se han firmado en su nombre, desoyendo las llamadas a la lucha y negando los límites que públicamente habían dicho que no se rebasarían.

Precisamente, ahora más que nunca es necesario decir claramente que estamos en contra de los acuerdos y lo que suponen, pero también que no compartimos ni nos sentimos vinculados a ese modelo sindical de despacho, de retrocesos y pactos a costa de los trabajadores. Es necesario que los trabajadores, que mayoritariamente valoran negativamente la reforma, pero además sienten indignación por que se haya producido con la colaboración de los sindicatos de clase, sepan que existen sindicalistas en CC.OO. que no comparten estos métodos, que lo declaran públicamente y que están dispuestos a luchar contra todas las contrarreformas y por defender dentro del sindicato una alternativa democrática, asamblearia y combativa.

Por todo ello reclamamos a todos los trabajadores, a los militantes de IU y del PCA, a todos los sindicatos de clase y especialmente a los afiliados y delegados de CC.OO. que apoyen y colaboren activamente en la organización de esta movilización contra el acuerdo de la reforma de las pensiones y el resto de recortes sociales y laborales aprobados por el gobierno.

Resolución de la Asamblea de Villaverde del Río en Sevilla.